sábado, 27 de junio de 2015

PABLO NERUDA Poema II: En su llama mortal la luz te envuelve

PABLO NERUDA

Poema II:

En su llama mortal la luz te envuelve



En su llama mortal la luz te envuelve.
Absorta, pálida, doliente, así situada
Contra las viejas hélices del crepúsculo
Que en torno a ti da vueltas.

Muda, mi amiga,
Sola en lo solitario de esta hora de muertes
Y llena de las vidas del fuego,
Pura heredera del día destruido.

Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.
De la noche las grandes raíces
Crecen de súbito desde tu alma,
Y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas,
De modo que un pueblo pálido y azul
De ti recién nacido se alimenta.

Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava
Del círculo que en negro y dorado sucede,
Erguida, trata y logra una creación tan viva
Que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.


PABLO NERUDA Poema I: Cuerpo de mujer

PABLO NERUDA

Poema I:

Cuerpo de mujer




Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
Te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
Y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.

Fui sólo como un túnel. De mí huían los pájaros,
Y en mí la noche entraba en su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
Como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia!
¡Ah las rosas del pubis! ¡ Ah tu voz lenta y triste!


Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
Y la fatiga sigue y el dolor infinito.

MIGUEL DE UNAMUNO “Al amor de la lumbre”

MIGUEL DE UNAMUNO

“Al amor de la lumbre”



Dulcissime vanus Homems.

Al amor de la lumbre cuya llama
Como una cresta de la mar ondea.
Se oye fuera la lluvia que gotea
Sobre los chopos. Previsora el ama

Supo ordenar se me temple la cama
Con sahumerio. En tanto la Odisea
Montes y valles de mi pecho orea
De sus ficciones con la rica trama

Preparándome el sueño. Del castaño
Que más de cien generaciones de hoja
Criara y vio morir, cabe el escaño


Abrasándose el tronco con su roja
Brasa me reconforta. ¡Dulce engaño
La ballesta de mi inquietud afloja!

MIGUEL DE UNAMUNO “A mi buitre”

MIGUEL DE UNAMUNO

“A mi buitre”



Este buitre voraz de ceño torvo
Que me devora las entrañas fiero
Y es mi único constante compañero
Labra mis penas con su pico corvo.

El día en que le toque el postrer sorbo
Apurar de mi negra sangre, quiero
Que me dejéis con él solo y señero

Un momento, sin nadie como estorbo.
Pues quiero, triunfo haciendo mi agonía
Mientras él mi último despojo traga,

Sorprender en sus ojos la sombría

Mirada al ver la suerte que le amaga
Sin esta presa en que satisfacía
El hambre atroz que nunca se le apaga.

ANTONIO MACHADO “Amada, el aura dice”

ANTONIO MACHADO

“Amada, el aura dice”



Amada, el aura dice
Tu pura veste blanca...
No te verán mis ojos;
¡Mi corazón te aguarda!

El viento me ha traído
Tu nombre en la mañana;
El eco de tus pasos
Repite la montaña...
No te verán mis ojos;
¡Mi corazón te aguarda!

En las sombrías torres
Repican las campanas...
No te verán mis ojos;
¡Mi corazón te aguarda!


Los golpes del martillo
Dicen la negra caja;
Y el sitio de la fosa,
Los golpes de la azada...
No te verán mis ojos;
¡Mi corazón te aguarda!

ANTONIO MACHADO “Acaso”

ANTONIO MACHADO

“Acaso”



Como atento no más a mi quimera
No reparaba en torno mío, un día
Me sorprendió la fértil primavera
Que en todo el ancho campo sonreía.

Brotaban verdes hojas
De las hinchadas yemas del ramaje,
Y flores amarillas, blancas, rojas,
Alegraban la mancha del paisaje.

Y era una lluvia de saetas de oro,
El sol sobre las frondas juveniles;
Del amplio río en el caudal sonoro
Se miraban los álamos gentiles.

Tras de tanto camino es la primera
Vez que miro brotar la primavera,
Dije, y después, declamatoriamente:


-¡Cuán tarde ya para la dicha mía!-
Y luego, al caminar, como quien siente
Alas de otra ilusión: -Y todavía
¡Yo alcanzaré mi juventud un día!

MIGUEL HERNÁNDEZ "Ante la vida, sereno"

MIGUEL HERNÁNDEZ

"Ante la vida, sereno"



Ante la vida, sereno
Y ante la muerte, mayor;
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.

No soy la flor del centeno
Que tiembla al viento menor.
Si me matan bueno:
Si vivo, mejor.

Aquí estoy, vivo y moreno,
De mi estirpe defensor.
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.

Ni al relámpago ni al trueno
Puedo tenerles temor.
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.

Traidores me echan veneno
Y yo les echo valor.
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.


El corazón traigo lleno
De un alegre resplandor.
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.