lunes, 12 de octubre de 2015

MIGUEL DE UNAMUNO "Castilla"

MIGUEL DE UNAMUNO
"Castilla"


Tú me levantas, tierra de Castilla,
En la rugosa palma de tu mano,
Al cielo que te enciende y te refresca,
Al cielo, tu amo,

Tierra nervuda, enjuta, despejada,
Madre de corazones y de brazos,
Toma el presente en ti viejos colores
Del noble antaño.

Con la pradera cóncava del cielo
Lindan en torno tus desnudos campos,
Tiene en ti cuna el sol y en ti sepulcro
Y en ti santuario.

Es todo cima tu extensión redonda
Y en ti me siento al cielo levantado,
Aire de cumbre es el que se respira
Aquí, en tus páramos.


¡Ara gigante, tierra castellana,
A ese tu aire soltaré mis cantos,
Si te son dignos bajarán al mundo
Desde lo alto!

JAIME TORRES BODET "Amor"

JAIME TORRES BODET
"Amor"


Para escapar de ti
No bastan ya peldaños,
Túneles, aviones,
Teléfonos o barcos.
Todo lo que se va
Con el hombre que escapa:
El silencio, la voz,
Los trenes y los años,
No sirve para huir
De este recinto exacto
—Sin horas ni reloj,
Sin ventanas ni cuadros—
Que a todas partes va
Conmigo cuando viajo.

Para escapar de ti
Necesito un cansancio
Nacido de ti misma:
Una duda, un rencor,
La vergüenza de un llanto;
El miedo que me dio
—Por ejemplo— poner
Sobre tu frágil nombre
La forma impropia y dura
Y brusca de mis labios...

El odio que sentí
Nacer al mismo tiempo
En ti que nuestro amor,
Me hará salir de tu alma
Más pronto que la luz,
Más deprisa que el sueño,
Con mayor precisión
Que el ascensor más raudo:
El odio que el amor
Esconde entre las manos.

JAIME TORRES BODET "Abril"

JAIME TORRES BODET
"Abril"


Esperando la mano de nieve...
Bécquer

¿En dónde? ¿En qué lugar
Secreto del invierno
Está oculto el botón
Mecánico, la rosa,
El vals o la mujer
Que un dedo sin esfuerzo
Debería tocar
Para ponerte en marcha,
Automático abril
De un año descompuesto?

Lo siento. Estás ya aquí,
Junto a mi pensamiento,
Como —sobre el cristal
De una ventana oscura—
La exigencia sin voz
De un aletazo terco.
Pero, si salgo a abrir,
Lo único que encuentro
Es la noche, otra vez:
La noche y el silencio.

¿Palabras? ¿Para qué?
En ellas, por momentos,
creo tocarte al fin,
Abril... Pero las digo
—Raíz, pájaro, luz—
Y me contesta el viento:
Invierno; invierno el sol,
Y soledad los ecos.

Libros de viaje busco.
Mapas de amor despliego.
A rostros de mujeres
Que hace tiempo murieron,
En retratos y en cartas
Pregunto cómo eras;
Qué nubes o qué alondras
Fueron, en otros puertos,
De tu regreso eterno
Crédulos mensajeros.

Pero nadie te ha visto
Llegar, abril. A nadie
Puedo pedir consejo
Para esperarte. Nadie
Conoce tus andenes,
Sino —acaso— este ciego
Que pugna por hallar
A tientas, en mis versos,
El secreto botón
Que pone en marcha al mundo
Cuando vacila el sol
Y dudan los inviernos...

miércoles, 7 de octubre de 2015

JORGE TEILLIER "Ahora que de nuevo"

JORGE TEILLIER 
"Ahora que de nuevo"



Ahora que de nuevo nos envuelve el invierno
Enemigo de los vagos y los ebrios,
El viento los arrastra como a las hojas del diario de la tarde
Y los deja fuera de las hospederías,
Los hace entrar a escondidas a dormir hasta en los confesionarios.

Conozco esas madrugadas
Donde buscas a un desconocido y un conocido te busca
Sin que nadie llegue a encontrarse
Y los radiopatrullas aúllan amenazantes
Y el teniente de guardia espera con su bigotito de aprendiz de nazi
A quienes sufrirán la resaca por no pagar la multa.

Ahora que de nuevo nos envuelve el invierno
Pienso en escribir
Sobre los areneros amenazados por la creciente
Sobre un reo meditabundo
Que va silbando una canción,
Sobre las calles del barrio
Donde los muchachos hostiles al forastero buscan las monedas para el flipper
Y los dueños del almacén de la esquina
Esperan entumecidos al último cliente,
Mientras en el clandestino
Los parroquianos no terminan nunca su partida de dominó.

Ahora que de nuevo nos envuelve el invierno
Pienso que debe estar lloviendo en la frontera.
Sobre los castillos de madera,
Sobre los perros encadenados,
Sobre los últimos trenes al ramal.
Y vivo de nuevo
Junto a Pan de Knunt Hamsun, lleno de fría luz nórdica y exactos gritos de aves acuáticas,
Veo a Block errando por San Peterburgo contemplado por el jinete de bronce
Y saludo a Sharp, a Dampier y a Ringrose jugándose en Juan Fernández el botín robado en la Serena.

Me han llegado poemas de amigos de provincia
Hablando de una gaviota muerta sobre el techo de la casa
Del rincón más oscuro de una estrella lejana,
De navíos roncos de mojarse los dedos.


Y pienso frente a una chimenea que no encenderé
En largas conversaciones junto a las cocinas económicas
Y en los hermanos despojados de sus casas y dispersos por todo el mundo Huyendo de los ogros
Esos hermanos que han llegado a ser mis hermanos
Y ahora espero para encender el fuego.

JORGE TEILLIER "Adiós al Führer"

JORGE TEILLIER "Adiós al Führer"



Adiós al Führer, adiós a todo Führer
Habido o por haber.
Adiós a todo Führer verdadero o falso,
Buenas noches, le digo, buenas noches
Con una íntima tristeza reaccionaria.

Adiós al Führer que engullía tortas de selva negra
Mientras sus tanques se alimentaban de caminos de Europa.
Adiós a todo Führer que ame a Wagner o la Giovinezza
Ya sea lampiño, barbudo o bigotudo.

Adiós al Führer que en submarino huyó a Buenos Aires
Tras matar a Eva y a Blondi, su fiel perro.
Desde los hielos lo oye llamar Miguel Serrano
Mas ni por mar ni por tierra podrán encontrarlo.

Adiós a todo Führer que nos ordene sepultarnos con él
Tras contemplar cómo arden las ruinas de su imperio,
Y entretanto no deja a nadie dormir tranquilo
Aunque no hayamos violado, ni robado, ni asesinado.

Adiós a todo Führer que obligue a los poetas
A censurar sus manuscritos o mantenerlos secretos
Bajo pena de mandarlos a su isla o archipiélago
O a cortar caña bajo el Sol de la utopía.

Adiós al Führer de la antipoesía
Aunque a veces predique mejor que el Cristo de Elqui.
Es mejor no enseñar dogma alguno, aunque sea ecológico,
Cuando ya no se puede partir a Chillán en bicicleta.

Adiós al Chico Molina, cruel Führer de lo gallardo
Donde escribió El Lobo Estepario antes que Hermann Hesse,
Aunque N.S. Jesucristo murió por él según lo dice Anguita,
Y adiós por quienes desean que demos el sí cuando amamos el no.

Adiós a todo Führer a quien no le importa perder cuarenta o cuarenta mil hombres
Con tal de invadir islas pobladas por ovejas,
Y tras la derrota se acoge a general jubilación
A oír silencio en la noche, ya todo está en calma.

Adiós a quien un tiempo fuera nuestro secreto Führer
Y nos recomendaba abstinencia botella de whiski en mano,
Y con desprecio abandonó su búnker frente al cerro
Para conquistar Venezuela como sus antepasados.

Adiós al pícaro que pretendía ser Martín Bormann:
Enrique Lafourcade, conde de la Fourchette.
Lo verán pasear un ridículo perrito
Sin poder alcanzar ni al Parque Forestal.

Lo verán alimentarse, fantasma rubicundo,
De pálidas y frágiles palomitas nocturnas.
Lo verán recorrer los más perdidos pueblos
Buscando firmar autógrafos a alcaldes y parvularias.

Lo verán sollozar pensando en sus días sin dieta
Con patitas de chancho en Los Buenos Muchachos.
Lo verán derramar una furtiva y valetudinaria lágrima
Mientras canta "Yo soy el rey" creyéndose Pedro Vargas.


Y ya no habrá nadie de la Generación del 50
Para entonar a coro Yo tenía un camarada.
Adiós a todo Führer que nos dé duro con un palo
Y también con una soga
Creyendo que, como él, somos apenas sensitivos.
Y buenas noches, amigos, buenas noches,
Hasta que un día nos volvamos a encontrar
En la hora soberbia y enloquecida de los esqueletos.

MATILDE ALBA SWANN "Canto a tu distancia "

MATILDE ALBA SWANN 
"Canto a tu distancia "


Yo he de sentir en mi escollera
El miedo,
Golpear por mis costados,
Cuando partas.
Levantarás el ancla
Enganchada en mi limo caliente,
Y arrancarás un tiempo de latido
Y soltarás amarras.
Escucharé que partes,
Tu sirena, una espiral opaca,
Silenciará la lumbre de mi cuerpo.
Escalofrío de nieve,
Me quedaré distante con el rostro en nostalgia
De los muelles.
Será un desmayo largo, y estremecido al fin,
Como un abrazo.
Eco en blanco,
Yo no sabré hasta donde
Te llevarán las aguas y los vientos.
Sólo sabré que desgarraste
Del minuto inicial de mi comienzo,
Desde el impulso que generó mi germen,
Desde la huella de mi pie viniendo.
Tierra firme,
Me dormiré en las rocas de la orilla,
Y alguna vez retornarán las olas
Ondulando un mensaje de regreso.
Romperán sobre mí en voces tuyas
Y tu espuma
Ha de nevar mi noche,
Y una caricia ausente, sigilosa
Transitará mi sombra.
Yo he de saber entonces,
Que en alguna parte
Te has quitado tu ropa de viajero
Y aquietaste tu mar
Para evocarme.
Yo sentiré tu mano abierta al tiempo,
Y el resignado olvido de tu carne,
Y tu misterio.
Te sentiré fluyendo entre las horas ásperas,
Y ha de traerme el aire
La canción acostada que me cantes,
Ávido pasto,
Por un suelo de cal que resquebraja.
Inhallado rumor,
Ausente imagen,
Fibra mordida en la oxidada punta de la lanza,
He de crecer al cielo
Por captarte,
Dispersaré en girones por el viento,
Y anclaré en tus pupilas,
Y has de saber entonces,
Que yo parto.





MATILDE ALBA SWANN "Bajo tu lástima"

MATILDE ALBA SWANN 
"Bajo tu lástima"



Quiero huir de tu lástima, y tropiezo
Con mis zarzas de miedo
Y con mi nido
De alegrías dormidas, y desgarro.

Has tendido
Tu sonrisa en piedad a mi costado,
Y te quedas
A mirarme ceder, sombra inclinada
Como un tronco crujido
De castigos.

Tus dos brazos cruzados, y ya ajenos,
Y una boca de beso
Que se guarda.

Nunca me vi pequeña como ahora,
A los pies de tu altura
Compasiva.

Nunca, como hoy, descalza
Y azotada,
A un instante del nunca, irremediable.

Ya no vibra mi carne
En paraísos,
Ni en infiernos, ni en manzanas, serpientes,
Ni en exilios.

Una lacia
Sensación de desgano que me arrastra,
Un insomne desorden
De cabello, una pena tremenda de estar triste,
Y un deseo
De morirme mañana,
Antes que partas, y dejarte
Sonreír de piedad sobre mi ausencia.